Llueve afuera en estos momentos...o por lo menos era así antes de ponerme estos audífonos. El viento azota con fuerza la casa, misma sensación que siento en mi cabeza, y que no logro comprender. Estoy de vacaciones, no hago nada en el día, pero sin embargo, mi cabeza...
Siento pasos. ¿Será mamá intentando sentir mi respiración de supuesta niña dormida? No, no ha dicho nada, por lo que debió ser nuevamente el viento.
Hace unos pocos días el clima estaba deliciosamente agradable; olvidaba que estas era unas simples vacaciones de invierno, como si fuese un respiro del ajetreo diario; el hecho de que no hiciese frío significaba que este no era una excusa para tenerme en casa, era por algo que yo realmente quería.
Me agrada estar en casa, sin hacer nada, sumida en mis pensamientos de mi mundo oculto entre mis neuronas, un lugar reconfortante donde dejo salir mis ideas, donde existen ele, raja, diego...es lindo entrar allí. Me hace sentir distinta, algo idiota, pero agradablemente distinta...
Diego llama...está creando un caos dentro de mi mente.
es hora ya de dormir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada