Sesión de autógrafos
Estábamos nerviosas con mi acompañante, nunca habíamos asistido a una actividad afín ¿cómo podríamos obtener los autógrafos entre tanto fan asistente?
Cuando llegamos al recinto, casi no habían marranos, y tampoco los chanchos
Estoy nerviosa, necesito ir al baño para mojarme la cara...como toda mujer, necesito verme linda ¡obvio que para mi Felo!
Vuelvo, y a los pocos segundos entra una cara conocida: KVzon. Saludo con una voz dulce que me sorprende mucho, gesto que repito con Lalo y Toño, que le siguen detrás.
Lily me habla cosas que no entiendo en medio de mi deprimente estado, yo sólo pregunto sónde estará mi bajista.
No sé qué hacen los chanchos, y eso me deja más nerviosa.
Converso con algunas marranas que están también esperando. A una de ellas le llama la atención que esté usando mi polera de la comunidad de la octava región. Yo la miro, sus lentes me recuerdan a alguien...y resulta ser que nos conocíamos por chat XD
El encuentro de la Empresauria con la Joji, el toque mágico de la jornada.
"Entren nomás"
Tomo mis cosas con la Lily, y nos disponemos a la acción, entrando a una habitación acogedora, con sillones y una mesita donde dejan cosas para beber. Los pocos marranos asistentes están dispersos en búsqueda de autógrafos, mientras yo no sé qué hacer...
Algo tímida, me acerco a KVzon una vez que un grupo de marranos lo deja para ir a pedir autógrafos con otro integrante de la banda. Le pido de "por favor.." y de "¿no sería mucha molestia...?" que me firme mis cosas, a lo que él responde con una sonrisa y hace lo pedido gustoso, aprovechando de intercambiar palabras, como si me conociera de siempre. Su cara sonriente, su tono de voz fraternal, contrastaron con su personalidad característica (algo "menos" simpático, por no decir pesado), dejándome una imagen de él muy amable y, por qué no decirlo, cariñosa. Por lo mismo, no podía evitar hablarle con mi tono de voz más dulce y tierno, y más aún cuando se río de la timidez con la cual le pedí un video para un amigo.
Mientras firmaba, una cámara plasmaba el momento. KVZon me pregunta cuál es mi canción favorita del disco nuevo, a la cual respondo que "ella quiere" por algo netamente chupamedias, y luego digo mi canción realmente favorita: siameses. Cuando uno habla con la verdad, se consiguen cosas lindas...
Sí, siameses sencillamente me encanta.
La voz del Felo en sí me encanta.
Se continúa la entrevista, pero ya no conmigo, ya que le preguntan a la Lily cuál es su canción favorita. Ups! Me quedo en trance, ella no conoce ninguna, bueno, puede que sólo las reconozca por el ritmo, pero, nombres...Ella se queda tiesa también, sin saber que decir por unos escasos segundos. Finalmente, responde con la verdad, que ella no es fan, que viene sólo para acompañar y KVzon sonríe de nuevo, comprendiéndola. Le pregunta si conoce algunas canciones, como para salvarla de la extraña situación que una simple pregunta al azar había originado, a lo que ella responde que sí.
Por lo menos salió digna de ese pequeño percance.
Como nota aparte, me sorprendió ver que KVZon me firmaba las cosas con la mano izquierda, incluso, creí que se estaba burlando de mí...pero al ver que escribía lindo, comprendí que era ambidiestro. Siempre se pueden aprender cositas nuevas...
Luego de una despedida - y de el amor a primera vista confesado por mi amiga- partí rumbo a la fila de don Lalo Ibeas. Con él, fue una sensación distinta, ya que no es tan socia
Siguiendo con la jornada, fui con Toñito, el más cercano a los fans. El vio mi chancho gokú y lo reconoció de chillán, me conversó un
Recuerdo que en medio de tanto ajetreo, botó un vaso de agua sin querer, que alguien había apoyado bastante mal en un sillón. "Sólo era agua, nada para alarmarse" Reímos en conjunto. Un detallito más de la jornada.
Me arrincono de nuevo con mi acompañante y mi reencontrada amiga de chilemarranos. Dejo notar algo de decepción. Para nadie era secreto que esta ocasión me emocionaba en un gran porcentaje porque podría sacarme de nuevo una foto con mi querido Felipe Ilabaca, mi amor platónico desde los 15 años. Ya es un cuento aparte del por qué lo amo...
Él no aparecía, le pregunté a su hermano, para por lo menos no estar con la duda. "Está en el teatro" fue la respuesta que obtuve, sumiéndome en la misma incertidumbre que hubiese tenido si no le hubiese preguntado.
Hay un canal de televisión dando vueltas, se llevan a Lalo para una entrevista, creo que para Linares. Algunos marranos conversan con Toño, KVzon se une a la entrevista, pero yo sólo estoy mirando, tras un empañado vidrio cómo la mitad de chancho en piedra habla frente a un micrófono.
Casi me dan ganas de ser sociable, siquiera por este momento...
Toño sale para ver el entorno de la entrevista. Sólo quedamos marranos en la pieza, confusos a la espera del personaje faltante...
Termina la entrevista y los chanchos se dan el tiempo de despedirse de todos los asistentes, saludo de mano con los hombres y beso en la mejilla para nosotras. Ordenados, salimos del recinto por el mismo lugar donde entrásemos hace aproximadamente una hora...
Por una asombrosa coincidencia, un primo de mi acompañante estaba también buscando autógrafos. Siento que conversan a mi lado, pero es muy poco lo que comprendo, mi mente está en otro lugar.
Susurros, risas, conversaciones que no puedo distinguir...Lily me pide fotos con KVzon, pero luego se arrepiente por verguenza...Lalo entra y sale del recinto, como algo aburrido del ambiente...en la cuadra de en frente hay unos pocos marranos conversando junto a sus juanitos autografiados...
Y entre ellos, de pronto, aparece alguien que no tiene su chancho alcancía.
El corazón me da un vuelco, mis pálidas mejillas adquieren de pronto un sonrrosado color...
Felipe Ilabaca estaba cruzando la calle.
Grito su nombre y todos los marranos voltean a verlo. De un golpe, agarro de una de sus muñecas a mi acompañante, deseo cruzar la calle...
cómo lo deseo.
Ella me detiene, a unos escasos centímetros de mí pasa un auto a toda velocidad. Sí, había perdido la noción de la realidad con su aparición.
Entra a negro's restobar, nuestro punto de encuentro. Voy tras él, entre el grupo de marranos que tampoco se dignaba a irse sin alguna foto con él, dejándome bastante atrás. Pero no me importa, es más, es algo que necesito. Antes de hacer fila para que me firme todo lo que traigo, debo hacer por algunos segundos ejercicios de respiración, las manos me tiemblan y creo que me cuesta estar en pie, pierdo el equilibrio con facilidad. Y eso que ya he estado a su lado antes.
La empre se burla de mi estado de ansiedad...
Finalmente, llega mi turno. Me saluda con un cálido beso en la mejilla mientras me adentro en sus brillantes ojos, que por alguna razón no pudo recordar que tuvieran su color miel característico, pero sí puedo recordar su brillo. Un detalle que me gustó mucho. Me siento a su lado, lo más apegada a él que mi ansioso estado deja estar y me quedo mirando cómo autografía mis cosas. Intercambiamos un par de palabras, sobre el juanito (que de por sí, no supo identificar)y otros temas que los nervios no me dejan recordar, y pasamos al momento de la foto. No quiero que sea como los demás, que simplemente me tomaban un brazo y sonreían para la cámara.
"dejemos al chanchito aquí" dije quitando con suavidad a gokú de sus manos para dejarlo en el suelo. Él no comprende y me mira unos lapsos de segundo, mientras en mi interior una vocecilla
me da el valor suficiente para abrazarlo de golpe, sin darle oportunidad de zafarse, aunque tampoco oportunidad alguna de abrazarme...Sólo puede hacer ujn intento con su mano cercana a mi, tocándome el hombro. Dios, no saben cuán bien se siente este momento...
Lamentablemente, el flash de la cámara da por terminado el mágico intante. Un beso de despedida y todo vuelve a ser aparentemente como antes. No niego que por unos segundos se pasó fugazmente por mi mente la idea de besar sus finos labios, de todas formas, él no se hubiese quejado...Pero lo que mi cuerpo hizo nada más fue abrazarlo. Creo que ese acto deja intacta mi dignidad.
Menos mal, digo yo...
Los chanchos salen nuevamente y conversan un poco afuera con marranos. Me impresiona la facilidad con la cual inician una conversación, a mí, la verdad, me hubiera costado mucho.
"¿vamos al teatro?" "Vamos a pie nomah"
Los chanchos deben ir al tatro, seguramente a hacer unos últimos retoques al audio o algunas pruebas de sonido. Van a pie, como si nada, pero con nosotros detrás de ellos, sintiendo la emoción de caminar con tus ídolos por la calle como si nada también. Le pedí a mi amiga que grabara el momento para la posteridad, para recordadr que anduve tras mi Felo, junto al Lalo (que no pesca mucho por algo ya mencionado) y con los pocos marranos que quisieron unirse a esta caravana.
Los chanchos entran al teatro, y los marranos quedamos afuera, demostrando por primera vez una brecha marcada entre ellos y nosotros. Era la hora de la acción para ellos.
Ahora eran los chancho en piedra y no el grupo de personas amables que conversara con nosotros hace un rato.
Al lado, habían 3 otakus intercambiando stickers recién comprados, sus chapitas, vestimenta oscura y atmósfera característica los delata. Ven pasar algunas personas con sus juanitos (nosotros) y como comentario al aire dicen que tal vez vallan a ver a los chanchos a la noche. Idiotas, ni siquiera se dieron cuenta que ellos pasaron por delante de ustedes hace 2 segundos.
Concierto
Llegamos algo justos en la hora, pero no importó mucho, ya que estaban recién abriendo las puertas del teatro. Buscamos las entradas algo emocionadas, y nos vamos a nuestros asientos ubicados en la platea preferencial, segunda fila. No había podido comprar primera fila porque se suponía que era para autoridades, pero ¡pfff! los asientos equivalentes a
Entran los chanchos de improviso, y mi garganta comienza con su suplicio...
Parten con Remedio Santo. Todo un temazo, salto, bailo, hago morisquetas al ver que justo en frente mío está Felo, y su mirada se cruza con la mía durante todo el concierto, lo que le da un matiz distinto, y, muy lindo jeje.
Ya que el recinto tiene asientos, los marranos no pueden saltar mucho, pero como estoy adelante, soy la ecepción y tengo más espacio. Saltaré por ellos.
Aunque los guardias estén pendientes de mí...se ubicaron justo a mi lado, como diciéndome "Te tenemos vigilada, no te pases al escenario" Pesados...
Segundo tema, volantín. Mi acompañante no sabía mucho de chancho en piedra, pero se sabía un pequeño porcentaje de este. Sí, el primero no tenía idea de cuál se trataba, no por nada le preguntaron cuál era su tema favorito del comboshow en la sesión de autógrafos, y ella no supo qué responder...
Solo contra el mundo. No lo puedo creer, es un tema bastante antiguo, y de por sí, los chanchos siempre tocan un repertorio que no lo trae. Me emocioné y salté por mí y por un amigo que le fascina esa canción. Pero se viene aún más, pegadito a este tema tocaron Realizo todo bien. No puedo creer que la hayan tocado tampoco, me siento plena. Salto, salto, grito,
Tocan almacén, un clasicazo de todo concierto, pero junto a él, se vino mi equilibrio espiritual. No me esperaba ese tema, tal vez porque ya 31 minutos no está vigente, o porque...no lo sé. Con la Lily quedamos maravilladas, creo que fue el tema que más gozamos en conjunto. Cantamos, nos pegamos nuestros buenos caderazos, saltamos, jugamos...uufff, todo un temón, aunque sea una canción de un programa infantil.
Y aunque ya me dolía el diafragma por tanta locura desenfrenada.
Movimientos pélvicos de los hermanos Ilabacas en pregonero. Wao, contagian su energía al público, y lo que es yo, también me mandé mis buenos movimientos pélvicos sabrosones con gokú. Si tan sólo hubiera sabido que me estaban grabando...
Una pequeña pausa, Felo pide la palabra cual lo hiciese con siameses en chillán. Yo no paro de gritarle que lo amo. Presenta una canción, que es de el "color de..". Yo grito interrumpiéndolo, es el único grito que se escucha en ese instante, porque ya sé qué canción se viene.
El color que toman las calles de Santiago con el otoño, Amarillo y gris.
Esa canción me llegó al alma,nunca la había escuchado en vivo y es simplemente fabulosa. Yo la canté a todo pulmón, con los brazos en el pecho, alzando las manos al cielo, y también a mi Felo, en especial cuando la canción hablaba en segunda persona.
"sólo quiero decir, que te extraño a mil"
"perdona mis errores..." La grito, la grito...es agradable estar así
Hermoso momento, en especial, porque mi compañera conoce esa canción y también la encuentra linda.
Sincronía de amigas.
Tras este tema, un clasicazo, el durazno y el melón. Suena muy bien en vivo, era la primera vez que lo escuchaba, junto con muchos otros temas anteriores. Me gustó un gesto de Lalo, que seguramente hará siempre que tocan esta canción, pero, repito, para mí es la primera vez. Durante un intermedio de la canción, nos invitó a todos a alzar nuestras copas imaginarias y a brindar por el concierto. Yo me reí mientras lo hacía, no tomo, y mi amiga tampoco (también se reía de lo mismo). Imaginaba mi copa ¿Seguiría el consejo de Felipe y tomaría Durazno, o me iría por el lado de Lalo, escogiendo melón? Da igual, de todas formas, este brebaje imaginario me sabe realmente bien, sabe a la energía nueva que chancho en piedra me da, la misma que me hace saltar, gritar, tomar a gokú en brazos y azotarlo por los aires, sin importarme si le nublo la vista a los marranos que están detrás de mí...
¡Salud amigo!
Se viene el temazo que le dije a kvzon que tanto me gustaba, siameses. Recuerdo el concierto en chillán, cómo lo gocé, cómo salté, alcé los brazos a la lluvia...mil sensaciones volvieron a mí. Deseaba que el concierto fuera de nuevo al aire libre, de nuevo con lluvia, de nuevo con los integrantes de la comunidad de la octava región...
Creo que era la única persona que gozaba tanto con un tema tan tranquilo...
No quería que la canción se acabase nunca
no quería dejar de apretarme el pecho nunca...
Termina. Me lamento por el paso tan rápido del tiempo...y de lo cansada que estoy. Me duele el diafragma, pero no me quejo, fue algo paulatino que yo misma quise que llegara a esos extremos, creí poder controlarlo, pero necesito un descanso.
Me duele mucho el pecho
Y justo cuando se viene guach perry.
Para disimular un poco el hecho de no poder saltar, meneo a gokú, creando la ilusión de movimiento, aunque, guach perry es un tema de por sí para saltar, así que mi condición empeora aún más. Se vino el intermedio, Ouch, ese sonido de bajo lo reconozco. Le grito a mi amiga el nombre del tema que se viene "¡PATÁ N LA RAJAAAA!"
Mientras caminábamos por la tarde, después de que nos autografiaran el gokú, le comenté algunos temas que podrían tocar a la noche, y se los mostraba con mi mp3. Resaltó el tema mencionado "Ojalá no toquen patá n la raja- dije-, unos amigos fueron a un concierto de chep en chillán, y dijeron que con ese tema hubo tal desorden que tuvieron que irse ¡Los marranos agarraban a patadas a todo el mundo!"
La conversación volvió a nuestras mentes, pero no temíamos que nos llegara un regalito así en nuestra retaguardia, teníamos muy buena ubicación, y para colmo con guardias. Eso sí, ningún guardia pudo protegerla de mis patadas, ciertamente muy amistosas, pero no dejaban de ser golpes en su trasero, todos respondidos al mío. Como no es mucho lo que tengo, no consigue hacerme gran daño. Jeje
Recuerdo que alcé la pierna hacia adelante un par de veces, como dándole patadas al bajis. Dios, no recordaba tener tan buena elongación. Las clases de karate a las que alguna vez asistí, dejaron algo en mí.
Aguja en un pajar, la canción que alguna vez le dediqué -y seguiré dedicando- a la Lily. Ella la conocía, no sé cuánto, pero yo recuerdo que en cuanto la escuché por primera vez, se la mandé inmediatamente, así que la tenía en su computador. Algo más recuperada por algunos ejercicios de respiración,puedo saltar algunos instantes más, pero mis conocimientos de anatomía me dicen que ciertos músculos ya están al tope de su capacidad. Malditos músculos de las piernas, los tengo en involución...
¡deja de lado la anatomía y concéntrate en el concierto!
Pasamos por unos ya clásicos en el combotour, ella quiere y viejo diablo. Ya muy conocidos por todos y que no vale mucho la pena recalcar.
Luego, otro clasicazo de chancho, historias de amor y condón. Me encanta, aunque el mensaje que transmita sea frío y machista (lo que no exime el hecho de realista), si nos centramos en el ritmo de rock que nos retumba fuerte en el interior, con esas guitarras pesadas, bajo distorsinado, batería palpitante, es un tema digno de presentarse en cualquier concierto de chancho importante. Ese ritmo rockero hace recordar que esta banda es de rockeros, peludos y sucios, y no los viejos que todo el mundo cree que son. El cabello del Felo meneándose al ritmo del compás de su bajo, la introducción de otra guitarra más para infundir más ritmo al asunto, los solos de kvzon (porque sí, él tocó los solos, no como en oportunidades anteriores que él no se daba ese lujo), Lalo rockeando cual rockstar junto con las cuerdas...No por nada mi acompañante no pudo dejar de grabar sino hasta que su brazo ya estaba acalambrado.
Bajos distorsionados al inicio y entre la canción nos hacen saltar de alegría a los marranos, no sé con cuál canción Felo introdujo, pero la conexión bajista-bajo que tiene él es muy fuerte, como si el bajo no fuese un instrumento musical, sino una extensión de su propio cuerpo, de su mente, una nueva manera de comunicarse con los marranos. Sí, siento que en cierta forma él puede usar esas 6 cuerdas metálicas para infundirnos alegría, tristeza, ternura, todo depende del receptor y de su dennotación del asunto.
La conexión mágica entre el oído y el bajo.
Da la claridad a nuestro sol, otro tema presente en los conciertos desde hace mucho, desde el lanzamiento del disco nuevo. No me molesta que lo toquen, porque kvzon cambia completamente su forma de ser; ya no es el guitarrista con aires de rockstar, que suele hablar con garabatos no pertinentes al contexto en que se encuentre, no es la estrella que en vez de dar autógrafos hace gestos obscenos enojado, es un cantante que ama a su público, cede la guitarra y se da el tiempo de bajar del escenario y acercarse tanto a los marranos que crea la sensación de estar sobre ellos, o incluso, junto a ellos saltando y gritando. Los fans, maravillados por su cercanía, entran en trance.
No por nada kvzon canta con una linda voz, que también me gusta mucho. Aunque sus tonos altos son un poco forzados, no le quita la belleza a su voz, es cosa de cerrar los ojos y dejarse llevar por la música. Pareciera que se la estuvieran cantando a alguien, ¿no?
Se va para el lado contrario del escenario, me gustaría estar allá, para alzar mis manos como los demás y, por qué no, como KVzon también.
Son caricias que no pueden llegar a concretarse, pero no por ello, no se intentan.
Porque brillarán las luces que al evaporar las promesas podrán brillar las últimas tristezas.
Ahora le siguen temas conocidos, como Edén y Robo hormiga. Edén hacía mucho que no me sonaba en un concierto (y menos a uno donde estuviera yo), por lo que, con mis últimas fuerzas de la noche, salté y gocé con la sincronía que en algún momento hiciesen los hermanos Ilabaca en el outro. Me pareció un detalle bonito, casi tierno, si no fuera porque los conozco...
Robo hormiga siempre me ha parecido un tema muy extraño, en especial el final, porque lo alargan y alargan. En esta ocasión, los músicos se despedían del escenario uno por uno, siendo el primero Lalo. Luego de unos juegos extraños con su guitarra, le sigue kvzon, dejando un sólo de bajo y percusiones, que Felo aprovecha para hacer un juego solista, con su voz y bajo. Un detalle que me agradó mucho, tal vez por esta cosa de ser fangirl.
Un par de reverencias, y se va tras las bambalinas.
Todos se van luego. El público no desea irse, porque sabemos de antemano que hay un bis. Los chanchos siempre crean la ilusión de una pequeña despedida y vuelven con unos pocos temas para terminar de verdad, no sé a qué se deberá esto, pero por lo menos me dan unos pocos segundos para recobrar el aire ya perdido durante las más de 2 horas de concierto que hasta este momento llevamos.
Uff, creo que voy a bajar como 2 kilos con todos estos saltos...
Entran de nuevo al escenario, ovacionados como al inicio. Toman sus instrumentos de nuevo, y tocan el impostor, canción que unos ebrios hermanos marranos pidieron cuando Lalo preguntó. Pésima elección, pudiendo pedir de todos los temas, de todos los discos, piden la canción que justo tocan siempre. Malditos ebrios, opacaron mi grito por Voy y vuelvo, que ni siquiera Felo pudo escuchar.
Después de esa repetida canción, vino discojapi. Sí, buen tema, pero es con Eligiendo una reina, el gran final, con el que realmente loa marranos nos volvemos eufóricos, y, por qué no decirlo, mi amiga también, pero ya a estas alturas era una marrana más, inmersa en los gritos, bailoteos y saltos de un público porcino que grita oink cada vez que los chanchos lo piden, y también cuando no, jeje.
Todos saltan, finalmente, ya los límites impuestos por las butacas parecieran haberse esfumado. Se escucha cómo coreamos esta canción a todo pulmón, quizás la más animosa de la noche, a pesar de todo el espectáculo que ya todos llevamos en el cuerpo -y en los músculos-.
Bailoteos con mi compañera coronan el final de esta noche inolvidable...
Recuerdo que en el intermedio, KVzon nos hizo repetir cosas que él decía, su típico "Ehh ehh ehhh" y también nos hizo repetir una palabra inexistente- pichipullipichipulli creo que dijo- y río al ver que lo hacíamos como si nada. También le repetimos la risa.
La estábamos pasando todos muy bein esa noche, tanto chancho y marranos contentos de estar presente en esa velada bajo el techo del Teatro Regional del Maule. Incluso, Lalo en la intro del impostor, se dio el tiempo de pasearse por el escenario con una pequeña cámara digital, grabando a sus compañeros de banda, y, para gusto nuestro, también a los fans. No sabemos cuánto nos podrá grabar dicha cámara, pero en cuanto ella apunta en nuestra dirección, saltamos con nuestras últimas fuerzas, sin importar cuán adoloridos podamos amanecer al día siguiente. Sólo espero que Gokú se vea bien, y pase a la farándula de juanitos. Jejejej, es asqueroso decir "farándula"
Al salir del recinto, nos juntamos con la tía rockera que nos acompañó al concierto, dando a entender que había sido de su agrado, enamorándose de Toñito, por cómo tocaba la batería, por cómo se le cubría la cabeza de cabello al estar tocando. Todo un rockero
Lily cuenta haber estado fascinada con su kvzon, a pesar de que él estaba ubicado al otro lado del escenario.
Y yo, bueno...estoy más que feliz por la ubicación y por mis maniobras de fans. Y, también, por gokú, que fue protagonista de mi día marrano.
Esperemos poder ir a verlos a chillán viejo, el 27 de febrero


Wena joji, gracias por darme un resumen tan exquicito de la tocata, ahora me siento mas mal por no haber ido, pero ya se viene chancho en la fiesta de la vendimia 2010.
ResponderSuprimirsaludos
el.naxo